Por Everardo González y Antonio González.
Arribamos al lugar aproximadamente a las 8 de la noche, desde afuera se podía apreciar el excelente sonido que provenía del interior. Al entrar nos recibía un escenario completamente a la altura del evento y disfrutamos de la buena actuación de agrupaciones y solistas locales, tales como: Emotionall con Soeck, Fake Idol, Hard Familia, ADR y NAM con Elo Santana. Como de costumbre los locales pusieron en evidencia que en México también hay mucho talento.
Eran ya poco más de las 11 de la noche cuando los asistentes enérgicos y a una sola voz gritaban “¡Zpu! ¡Zpu! ¡Zpu!”. El momento del estelar había llegado, el barcelonés salió a escena, lucía tenis clásicos de una marca popular, una bermuda de mezclilla y playera blanca, al cuello portaba su conocida cadena y su dije de la letra Z.
Así interpretó sus temas durante aproximadamente una hora, cuando de repente se retiró del escenario, sin previo aviso; los asistentes se quedaron confundidos, desapareció por 2 minutos para cambiarse la playera por una que tenía la leyenda “Yo Soy El Cambio”. Continuó el espectáculo con temas de todos sus LP’s, tales como “El Silencio de Dios”, “Camino Solo”, “Billete a la Luna”, entre otros.
Aproximadamente a los 30 minutos de concluir el espectáculo salieron a convivir, saludar, firmar autógrafos y tomarse fotos con algunos de los asistentes que permanecían en el lugar; demostrando el agradecimiento y la humildad que los caracteriza. Y así fue como concluyó un evento más del género musical más popular en la hermosa Perla Tapatía.
